Golpeados por el vandalismo, pero dispuestos a no resignar el trabajo. Es la actitud que asumieron los cientos de damnificados por el incendio que destruyó el martes pasado casi la mitad de la feria de Simoca. A pesar de que las llamas redujeron a cenizas unos 97 ranchos, la feria se realizará hoy con un impulso renovado, dijeron los vendeores. Habrá música con grupos folclóricos que contribuirán a levantar los ánimos.
“Vamos a mostrar al país que seguimos de pie. Que más allá de la pérdida material, los que le damos vida a la feria somos nosotros, los puesteros”, dijo Elizabeth Ortiz. La joven es una de las tantas vendedoras que, impotente, vio como el fuego redujo a escombros humeantes su rancho con freezer, sillas y mesas.
Tras el duro impacto que causó el incendio, rápidamente comenzó a asomar la solidaridad. Un centenar de obreros municipales trabaja contra reloj para reconstruir una veintena de asadores en el sector sur. Donde se desarrolla todos los años la Fiesta Nacional de la Feria serán reubicados los damnificados por el siniestro, entre estos hay vendedores de comidas y otros dedicados al expendio de chacinados, verduras, amasijos (pan casero, rosquetes y pasteles) y artesanías. La decisión de dar batalla a la adversidad emergió durante la reunión que mantuvo el miércoles el intendente, Marcelo Herrera, con los feriantes que perdieron sus ranchos. Momentos antes el vicegobernador, Osvaldo Jaldo, estuvo en el lugar y se comprometió a brindar apoyo.
El comisario principal, Gustavo Gómez, aseguró que los dos detenidos tienen antecedentes por robos y por intentar quemar el camión de un lugareño. “Hay pruebas concretas que incriminan a Agustín Mendoza (22 años) y a José Cancino (21). Los elementos están a disposición de la Justicia que ya dispuso la detención de ambos”, informó.